|
La naturaleza
le pone tumba a mi persona. Esta soledad mía gillespiana
de repertorio envidiable pero tristemente catalizador. La disculpa como progresión aritmética de tirada infinita.
El mal
es cosa de dos. |
Ser nadie,
un nobody siempre volátil y remoto. La represión moral
y la institucionalización de la percepción zen. Al cielo
se llega con vaselina. Un espacio de paz y silencio
en el centro de la Monotonía. |